[ya versus eñe]

Un lugar para entenderse

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Cada país tiene sus costumbres, como es bien sabido, pero a veces, éstas nos resultan tan incomprensibles que llegan a incluso a ofendernos. He visto a menudo como los rusos se ríen, de puro desconcierto, de unos cuantos hábitos españoles. Y para los de sangre latina, la dureza del carácter ruso resulta muchas veces preocupante.

Por todo eso, he decido crear esta especie de foro, para que entre todos, logremos la comprensión mutua entre ambos países, y si no nos sale... Pues bueno, siempre habremos pasado un buen rato, ya sea criticando, defendiendo, halagando, preguntando y explicando.

Pero ya véis que este portal esta recién inaugurado, así que, ahora más que nunca, necesitamos toda vuestra participación. Sugiere temas, plantea charlas, da tu opinión, protesta, defiende tu punto de vista y envía tus propios artículos, en ruso o en español, a yavsene@oleggubarev.com e indica el nombre con el que quieres aparecer.

Todos serán publicados. ¡Te esperamos! Очень скоро тоже по руспанский!


Empecemos con:





EL ORGULLO RUSO

¿Qué opinan ellos de España?
En líneas muy generales, al dirigir esa pregunta a un ruso, te quedas de piedra por la falta de cortesía de su respuesta:
"En España todo es peor excepto… el tiempo, el vino y las carreteras".
Y te lo dicen tan tranquilamente, cuando claro, lo natural es que un extranjero te dirija alabanzas y exprese cuán bonito es todo. Con el tiempo me di cuenta de que sí que les gusta España, pero viniendo de un país en el que durante décadas la única religión ha sido el patriotismo, resulta casi un pecado hacer elogios de una nación en detrimento de la tuya.
Además, no hay que olvidar la rabia que les tiene que dar que, de superpotencia, Rusia ahora sea un país del que muchos han querido emigrar. Y dada la fama de España… Que sí, que aunque duela, desde luego no estamos en la cumbre de Europa y que te supere un país latino, pues seguro que sienta mal. Es como si dijeran: Vale, me gusta España, pero no pienso reconocerlo ni muerto. Sería una traición. Además, si no fuera por la diferencia de sueldos, ¡aquí iba a estar yo! Así que, sólo voy a fijarme en las desventajas.
Y así… pasa lo que pasa. He aquí una lista de frases verídicas pronunciadas por rusos:

  • -Vuestras mujeres son feas y siempre van mal vestidas.

  • -Vale. Tenéis trenes modernos y con televisión, pero no pasan mendigos a vender cosas como en Moscú, y es tan útil ir en el tren y poder comprarte bolis, pasatiempos y pañuelos…

  • -¿Eso es un atasco? (Sobre la M-30 en hora punta) ¡Eso no es nada! Nuestros atascos son mucho más atascados. (¡Mira que incluso presumir de atascos!)

  • -He visto a una top-model española. Una así, en Rusia iría en autobús (Vamos, que no se merece ni un taxi, la pobre).

  • -Los españoles son unos guarros. Entran en casa con los zapatos de la calle.

  • -Aquí la gente es muy inculta. Sólo compran libros para adornar las estanterías.

  • -¿Eso es un río? (Sobre el Tajo en Aranjuez) Eso en nuestro país sería un arroyo y no tendría ni nombre.

  • -¿Qué? ¿Qué eso es el pino más alto de Tenerife? ¡Eso en nuestros bosques ni se ve! ( y que cara de pena se le puso al guía tinerfeño).

Y así con todo. Era más difícil extraer un halago que encontrar hueco en agosto en la playa de Benidorm. Ya podías llevarles a nuestras ciudades patrimonio de la humanidad, como pueda ser Toledo, que nada. Ni la catedral, ni el casco antiguo, ni la judería, ni los puentes sobre el Tajo. Mutis total. Que te decías, ¿para qué les he traído? Yo creo que ni aunque Velázquez se hubiera levantado de la tumba y se hubiera puesto a pintar "Las Meninas" ante ellos habrían hecho comentario alguno, y no porque se hubieran quedado de piedra, precisamente. Así que, ya sabéis, si incluso mostrando la mejor maravilla arquitectónica de vuestra localidad, no obtenéis más que una expresión de aparente tedio mezclada con tintes de arrogancia, no os ofendáis: es la rabia que les deja sin palabras, porque ellos, aparte del manido Kremlin y la Plaza Roja, ¿qué tienen? ¡Oh, y se defenderán con uñas dientes!

-Pues nosotros tenemos el Bolshoy.
-Bueno, y nosotros el Liceo.
-Pero el ballet ruso es el mejor del mundo.
-Ya. ¿Y el flamenco, que es único de España?
-Pues nosotros tenemos a Pushkin.
-Vale. Y nosotros a Cervantes.
-Pero nosotros además tenemos a Dostoyevskiy y a Tolstoy. Y vosotros sólo a "El Quijote".
-Bueno, tenemos más. Está Bécquer. Y Góngora. Y Quevedo. Y Machado. Y García Lorca. Lo que pasa es que lo de Cervantes fue tan grande, que ha ensombrecido al resto. Pero bueno, tú me hablas de escritores, pues yo te salgo con pintores. A ver, búscame tú el equivalente ruso de Picasso, Goya o Velazquez. Por citar a los más nombrados, ¿eh? Que también están Murillo y Sorolla.
(Silencio, porque no lo encuentran ni con Google).
-Ya, pero si Goya hubiera pintado a una rusa como "Maja Desnuda", el cuadro sería más bonito.

Cuestión de gustos, pero, ¿qué respondes a eso? ¿Que si "Anna Karenina" se hubiera llamado Rosario el libro habría resultado más interesante?

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IDIOMA RUSO

Ahí lo concedemos: los rusos tenéis un idioma de los más difíciles del planeta. Vamos, que si cuesta encontrar a un español que hable decentemente inglés, ¡imagínate ruso! A mí me recuerda a las clases de latín y griego en el instituto, con tantos casos y declinaciones. O sea, que también tuve que usar chuleta.
Siempre me atrajo la estética del alfabeto ruso. Además, tiene algo de burlón. Como está mezclado con letras latinas, te parece que se deja leer, pero en cuanto lo intentas… Y es tan estético, y geométrico, y simétrico… Yo estaba loca por encontrar de todo siempre y cuando estuviera escrito en cirílico: tazas, botes de cocina, camiseta, sobres de sopa, paños de cocina, películas…
Es como si en la Edad Media algún antecesor de Gucci hubiera encargado el alfabeto: "A ver, sí, vamos a coger algunas letras latinas, para que no parezca que imitamos al griego, pero para liar más la cosa, les vamos a otorgar sonidos diferentes. La "B", por ejemplo, la vamos a poner de "V", ¿no? De su antagonista. Y a la "S" la vamos a representar con una "C". Y a la "N", mira, a esa vamos a darle la vuelta y que se pronuncie como"I".
Y luego comenzó el diseño. La preciosa letra "Ж" que es como la "K" reflejada. La "R" del revés. La "Д" que es como la "Л" pero con una mesita debajo… ¡Qué risa cuando una vez una española que trabajaba en Ifema me pidió ayuda para pasar a letras latinas un fax en cirílico!

-A ver, pues, una A, una cosa que es como una silla del revés (), algo como un asterisco pero plano por arriba y abajo, una U muy rectilínea patas arriba, un número 3, una… ¡Una y griega! ¡Esta la conozco!
-En realidad es una U.
-Una B pero que le han quitado un trozo…

Y así sucesivamente.
Luego los rusos llegan, se ponen a hablar español en menos de un año y tú te quedas con un palmo de narices. Y encima te dicen que es que el español es un idioma facilísimo. ¡Venga, por favor! No digáis eso. Que para un idioma que hablan y encima materno, mejor que tenga algo de dificultad, ¿no? Y para fácil, ya está el inglés. Pues no. Se llega a la misma discusión que con los monumentos.

-Pero, Çcómo que el español es fácil? Con la de tiempos verbales que tenemos.
-Son más difíciles en francés.
-¡ÇEn francés?! Si son exactamente iguales pero pronunciados con voz de constipado. Tienen lo mismo: presente, imperfecto, pluscuamperfecto… Y el subjuntivo, que en ruso no tenéis.
-El español es de los idiomas más fáciles del mundo.
-¡Que no! Pero, Çcómo puedes decir eso? Que pa' fácil el inglés, que lo dicen todo como Tarzán: yo hacer, tú hacer…
-Pero el inglés tiene muchos verbos irregulares.
-¡Ja! Y el español Çno? ¿Acaso no te parece irregular del verbo IR decir VOY?br> -Pero tenéis pocos.
-Y el inglés sólo tiene un artículo.
-Pero los vuestros son muy fáciles de adivinar.

Y nada. Que todos los rusos están de acuerdo en eso: el español es fácil. Pues bueno. Igual para ellos sí, pero desde luego, para ingleses y americanos no lo es. Ni para alemanes. ¿O alguien conoce a alguno que lo hable bien?

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INVITADOS

Cualquier ciudadano de cualquier país se siente en cierto modo halagado cuando recibe muchos turistas o inmigrantes. Es una prueba evidente de que a los demás les gusta el lugar en el que reside. ¿Por qué vienen si no? Y así, como a todo anfitrión, le gusta recibir muestras de aprecio y de cortesía, es decir, que le digan lo bonito que es dónde vive.
   Hay una gran diferencia entre Rusia y España en el tema de invitados. En Rusia la corriente parece ser que los invitados hacen un favor al anfitrión acudiendo, y en España, es como si sobre el país colgase un cartel de "Reservado el derecho de admisión".

Aquí, el que hace el favor es el anfitrión, y en consecuencia, el invitado debe sentirse agradecido de que se le haya permitido ya sea la entrada a un país, a una casa particular o siquiera la asistencia a una boda.
   Al ir a una casa, todo el mundo sabe que para quedar bien debe halagar la decoración. Vale que el ama de casa se excuse diciendo que no le ha dado tiempo a recoger y verdaderamente tenga la casa llena de polvo y de trastos. A ti ni se te pasa por la cabeza decirle otra cosa que no sea: "¡Qué va, mujer! Si lo tienes todo muy ordenao".
   Y de igual modo se debe proceder con el menú. Ya puede ser la sopa más insípida o más infernalmente picante que hayas probado en tu vida, pero sabes que hay que decir que está buena y pasar por el procedimiento de pedir la receta, claro. Pues bien, lo mismo deberían hacer los turistas y… los inmigrantes.
   Desde luego, a uno no se le ocurre ponerse a criticar el lugar al que se ha ido de vacaciones por propia voluntad, ¿no? Ya puedes irte a Botswana, que si es a ti a quien le ha dado la gana ir, y no vas obligado por una pareja insidiosa, te parecerá magnífico vivir en una choza, ducharte con una taza de agua marrón una vez a la semana, y hasta te parecerá que las incesantes picaduras de mosquito tienen un portentoso efecto rejuvenecedor en tu piel.

Al igual que los turistas, los inmigrantes suelen escoger el país al que quieren emigrar. O bueno, quizá tengan una lista de países favoritos y puede que el trámite burocrático de algún que otro visado les haya impedido ir al primero de su lista, pero una cosa es segura: NADIE LES OBLIGABA A IRSE DE SU PAíS.
   Una vez en tierra extranjera, no transcurre mucho tiempo entre que aprenden el idioma y algún español se acerca interesado a preguntar qué les parece España, y aquí llegamos al punto donde los rusos se portan de una manera completamente desconcertante, saltándose todas las normas del protocolo social. A la pregunta de: "Y qué, ¿te gusta España?", se suele suceder una especie de resignado encogimiento de hombros que parece significar algo como "¿qué remedio?". El español insiste, ya un poco perplejo: -Pero, ¿te gustará más que Rusia?
   Y con las respuestas, la barbilla se le cae hasta el ombligo.

-Pues no. En realidad yo estaba mejor allí.
-Pues no. Aquí todo es peor. Lo único bueno es el tiempo.
-No. Aquí todo es peor excepto el vino.


   Pero bueno, ciudadanos rusos, ¿qué os pasa? ¿Cómo se pueden responder esas cosas? Así, no es de extrañar que los españoles se ofendan, acumulen resentimiento y empiecen con lo de "¡Pues que se vaya a su país!". Es como si acabas de reformar una habitación, preguntas qué tal y te dicen: "Pues fatal. Lo único bueno es que sigue teniendo suelo y techo".
   ¿Qué cuesta seguir las normas y decir que todo está muy bien? Pues ni más ni menos que el ORGULLO. Un estadounidense, o un alemán, o un inglés no tiene problema para halagar a España ni incluso para criticar a su país. Y sin embargo, un ruso estaría dispuesto a sufrir las torturas de la Inquisición antes que hacer lo propio ante un extranjero. ¿Por qué? Hace falta un poco de psicología para ayudar tanto a rusos como a españoles a entenderse mejor.
   Ningún otro país tanto como Rusia ha estado en la cumbre para luego hundirse en el abismo en un cortísimo intervalo de tiempo. Duele ser una superpotencia y que de la noche a la mañana, incluso países como España y Portugal tengan mejores condiciones de vida que tú. Parece un mal sueño, una pesadilla de la que pronto has de despertar, y por eso es mejor actuar como si no hubiera pasado nada; continuar diciendo: "Rusia es lo mejor y el resto es una mierda". Y a lo mejor repitiéndolo como un mantra, todo vuelve a ser como antes y podrás volver a tu país sin haberlo traicionado verbalmente.

El español debe entender que para un ruso, decir cosas buenas de España es lo mismo que admitir ante el resto del mundo que Rusia ha fracasado. Y no critica por egoísmo o maldad, sino porque necesita mantener la esperanza de que está aquí DE PASO y que el día menos pensado, de la noche a la mañana, todo volverá a ser como antes y volverá a erguirse en lo más alto. Es una típica concienciazión de grupo con cierta negación de la realidad y una admirable tenacidad por mantener el antiguo estatus.
   ¿Cómo hacer que las relaciones sean un poco más amistosas? El asunto es complicado, ya que el pueblo español no peca precisamente de modestia y en ocasiones aún parece que crea seguir viviendo en épocas imperiales, pero Rusia… ¡es mucha Rusia! Así que, ¿qué hacer? Pues nada. El pueblo ibérico tendrá que contentarse con haber llegado a tal nivel que incluso ciudadanos de la ex Unión Soviética lo escojan como residencia temporal y saber que, aunque no lo digan, si vienen aquí por algo será. Y los rusos… Bueno, con la excusa de que así lo dictan las normas de cortesía, pues, no cuesta tanto mentir y decir unos cuantos cumplidos, ¿no?

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